Existen dos etapas cruciales donde se forma la autoestima: la infancia y la adolescencia, pero no hay una etapa específica
Te has preguntado alguna vez ¿cómo se ha formado tu autoestima? Todos hablamos de esta palabra, pero pocas veces nos enteramos de cómo se forma.
Te explico.
No es en un momento exacto, por ejemplo, decir “mi autoestima se formó a los 4 años” o “mi autoestima se formó a los 11 años”, sino que es un viaje a largo plazo.
¿Cómo así, María Paola?
Desde que nacemos iniciamos el camino en el que se va creando nuestra autoestima. No es de un día para otro, sino que es un proceso de varios años para que ésta se desarrolle y logremos decir nuestra autoestima ha crecido.
Nadie nace con Autoestima
Te voy a poner un ejemplo claro: si quisiéramos sembrar una semilla de frijol iremos de a poco. Preparamos la tierra, la limpiamos, la abonamos y luego sembramos la semilla, con cierta distancia entre una y otra, luego la regamos, la cuidamos, y la abonamos hasta que vemos la primera parte de ella, el brote que viene saliendo. Así mismo es el proceso de formación de la autoestima.
Al nacer no sabemos nada sobre autoestima y no tenemos un concepto sobre nosotros.
No nos conocemos ni podemos analizar cómo somos. El primer autoconocimiento, o sea, conocerme a mí mismo, y mi autoconcepto, es decir lo que pienso de mí, están influenciados por las primeras relaciones que tenemos, en este caso con nuestros padres o tutores que pueden ser abuelos, tías, hermanos mayores, etc.
¿Se puede ejercitar la Autoestima?
Ven, hagamos este ejercicio. Yo lo uso mucho con mis pacientes. Mira, si estos tres resaltadores son papá, mamá y tú, uno es el café, el otro la leche y ambos se juntan. ¿Tú qué eres?
Piensa, piensa…
Algunos contestan “soy el azúcar”, otros “soy la cremora”, y otros “soy la taza”. La respuesta acertada es café de leche o café con leche, es decir, una mezcla de ambos padres. Es interesante saber que somos la unión perfecta entre papá y mamá, y que de ambos tenemos la mitad. Algunos de mis pacientes hacen cucharitas, ya que no les gusta esta noticia, pero de eso hablaremos en otro momento.
Te invito a reflexionar qué tienes de tu mamá y qué de tu papá. Es un buen ejercicio para verificar la información anterior.
Existen dos etapas cruciales donde se forma la autoestima: la infancia y la adolescencia, pero no hay una etapa específica. En cada momento se va desarrollando la autoestima, como una plantita de frijol. Se va formando en dependencia de las experiencias que tenemos en estos primeros años de vida. Perdura en el tiempo y se puede transformar.
En la parte 2 de este artículo te hablaré de tres momentos diferentes en que se da este crecimiento de la autoestima.
Nadie nace con autoestima – Parte 2. Te garantizo que estará interesante.

